Hace unos meses, en DeRaiz nos sumergimos en la belleza del Museo Nacional de Arte Decorativo. De la mano de Hernán Corominas, integrante de La Tribu Verde, descubrimos cómo este emblemático espacio de Buenos Aires ha transformado su mantenimiento hacia una jardinería 100% orgánica. No se trata solo de estética; es un proyecto de comunidad donde un grupo de voluntarios se suma todos los jueves para poner las manos en la tierra, devolviéndole la vitalidad al jardín de este palacio neoclásico.
Pero la pasión por la jardinería no se detiene. En esta oportunidad, el museo suma una nueva “pieza de exhibición”, pero esta vez es una obra de arte viva. La paisajista Paula Tarditi, especialista en plantas acuáticas, se ha incorporado al proyecto para aportar su conocimiento y una joya de nuestra flora nativa: Victoria cruziana.



Una obra de arte de semilla
Paula, quien reproduce sus plantas exclusivamente por semilla —una tarea tan ardua como reconfortante—, realizó el traslado de una de sus queridas Victorias desde su cultivo en “La Victoria” hasta el estanque del Museo.
“Llegó a mediados de febrero, con una temporada ya avanzada, pero gracias a los cuidados del equipo y los pasantes, logramos un crecimiento maravilloso”, relata Paula en su posteo de IG. El esfuerzo dio sus frutos recientemente cuando la planta “ofrendó” su primer regalo: una flor blanca, elegante, elevada y profundamente perfumada, que cautivó a los visitantes.
Victoria cruziana: Mucho más que una hoja gigante
La presencia de estos nenúfares gigantes no es solo ornamental. Según explica Tarditi, los nenúfares tienen un alto poder filtrante, lo que los vuelve fundamentales para equilibrar el ecosistema de los estanques, manteniendo el agua limpia y sana de forma natural.
Guía de cultivo: ¿Cómo cuidar una Victoria cruziana?
Si te apasiona el mundo de las acuáticas, cultivar una Victoria cruziana (irupé) es un desafío fascinante. Aquí te dejamos las claves para su éxito:
- Sol y Temperatura: Es una planta que requiere pleno sol. Necesita aguas cálidas para desarrollarse (idealmente por encima de los 20°C). En climas templados como Buenos Aires, se comporta generalmente como una planta anual, naciendo en primavera y desapareciendo con los primeros fríos intensos.
- Siembra por Semilla: Su reproducción es a través de semillas que deben mantenerse siempre húmedas (nunca deben secarse). Se siembran en macetas sumergidas en agua poco profunda y cálida hasta que brotan las primeras hojas flotantes.
- Espacio y Profundidad: Al crecer, sus hojas pueden alcanzar casi los dos metros de diámetro. Necesita estanques grandes y una profundidad de lodo rico en nutrientes (sustrato pesado y fértil) de al menos 40 a 60 cm.
- Nutrición: Es una planta “glotona”. Requiere un sustrato con mucha materia orgánica o el uso de fertilizantes específicos para acuáticas para que sus hojas mantengan ese porte y color característico.
- Cuidado con las espinas: ¡Atención! Tanto el envés de las hojas como los tallos están cubiertos de espinas fuertes. Esto es una defensa natural de la planta, por lo que su manipulación debe ser cuidadosa.
Hoy, la Victoria cruziana de Paula Tarditi convive con la arquitectura de los Errázuriz Alvear, recordándonos que en el Museo de Arte Decorativo, el arte también florece desde el agua.


Fotos portada: LaTribuVerde
















