En nuestra recorrida por la Exposición Anual de Floricultura del INTA, nos metimos de lleno en el sector de nativas ornamentales. Acá el laburo no es solo investigación; es un puente real entre el laboratorio y el vivero. Hablamos con Santiago Stancanelli, del área de transferencia, y con Paula Bologna, quienes nos explicaron cómo es el camino de estas plantas antes de que las compremos para un proyecto.
El proceso arranca con plantas madre de alta sanidad que el INTA saca de cultivo in vitro. Ese material pasa a viveros especializados que hacen la propagación masiva y recién ahí llegan al mercado. Lo interesante es la versatilidad: sirven para macetas en balcones, colgantes o directamente para canteros de bajo mantenimiento en espacios públicos. Funcionan igual de bien en contenedor que como bordura en el suelo.
Un punto clave de esta muestra es que el público decide. Los visitantes recorren los ensayos, miran las herbáceas y votan su favorita. Esa opinión pesa: la variedad Floriana INTA, que hoy ya se vende en todos lados, fue la ganadora de la votación del año pasado. Es conocimiento aplicado que escucha la demanda de la gente.
Para esta edición, presentaron tres novedades que van a salir fuerte en 2026. Son procesos de mejoramiento que llevan entre 10 y 15 años de laburo:
- Navidad INTA: Se lleva todas las miradas por su rojo intenso, ideal para sumar color fuerte en fechas clave.
- Floriana INTA: Una lila de floración abundante, pensada para parques y con un valor extra: atrae insectos benéficos, algo fundamental si buscamos biodiversidad en el diseño.
- Serena Bariloche INTA: Desarrollada por el equipo de Bariloche, es compacta, de color rosa pastel y crecimiento bajo. Es la planta ideal para canteros que necesitan orden y poco mantenimiento.
En los ensayos a campo vimos cómo cada variedad está identificada para que la gente elija. La más votada es la que termina entrando al circuito comercial, cerrando un círculo que une investigación, mercado y uso real.
Desde DeRaíz, valoramos este espacio porque reafirma que el paisajismo serio se hace con respaldo técnico. Usar nativas mejoradas no es solo una moda; es elegir plantas adaptadas, que consumen menos recursos y que están probadas para que no fallen en el cantero.
Cómo cuidar las nuevas nativas del INTA
Para que estas variedades luzcan como las que vimos en el ensayo, no hace falta ser un experto, pero sí conocer sus mañas:
Navidad INTA (Roja): Al ser de un rojo tan intenso, lo ideal es ubicarla a pleno sol para que no pierda fuerza el color. Se banca bien el calor fuerte, pero agradece un riego regular sin encharcar. Es ideal para macetas protagónicas o puntos focales en el cantero.
Floriana INTA (Lila): Esta es la todoterreno para biodiversidad. Si querés mariposas, esta es la planta. En el paisaje urbano funciona bárbaro porque es rústica. Conviene hacerle una poda de limpieza después de la gran floración para que rebrote con fuerza.
Serena Bariloche INTA (Rosa pastel): Como es de porte bajo y compacto, es clave no taparla con plantas más altas. Ideal para borduras de canteros o macetas bajas. Al venir de genética del sur, se banca bien las temperaturas más frescas, pero en Buenos Aires necesita suelos con muy buen drenaje para no sufrir la humedad excesiva.



















