Cuando visitamos el Museo Nacional de Arte Decorativo y aprovechamos para conversar con Hernán Corominas, el paisajista encargado de mantener este equilibrio entre arte, botánica y patrimonio. Nos da una pista de como mantener los caminos de piedra cuando se llenan de yuyos.
Los caminos y entradas cubiertos con piedritas chicas son una de las tendencias más elegidas en jardines, patios y veredas. Quedan prolijos, combinan con distintos estilos y requieren, en teoría, poco mantenimiento. El problema aparece con el tiempo: entre piedra y piedra empiezan a crecer yuyos. Primero alguno suelto, después varios, y de golpe el caminito que se veía impecable empieza a verse descuidado.
En este video Hernán explica esta técnica
Quien tenga uno sabe lo que sigue, arrancar pasto por pasto, muchas veces mojando antes para intentar sacarlo de raíz. Un trabajo lento, incómodo y bastante repetitivo.
La buena noticia es que hay una forma mucho más simple de resolverlo, sin químicos y ahorrando bastante tiempo.
El truco simple que realmente ahorra tiempo
En lugar de arrancar los yuyos, la clave está en dejarlos sin luz.
Cómo hacerlo:
– Colocá una lona negra o cartón grueso directamente sobre la zona donde crecen los yuyos.
– Cubrí bien toda la superficie, sin dejar huecos.
– Dejá el material colocado entre una semana y diez días.
Durante ese tiempo, las plantas no reciben luz, se debilitan y se secan por completo. Cuando retirás la lona o el cartón, los yuyos salen casi solos, sin esfuerzo y con la raíz incluida.
Este método no solo facilita la limpieza, sino que reduce bastante el rebrote posterior. Al no remover tanto la tierra ni mover las piedras, se evita que nuevas semillas queden expuestas.
Si después de sacar los yuyos acomodás bien las piedritas, el camino se mantiene prolijo por mucho más tiempo.
















