Junto a Macarena Quirno, de Los Huerteros de San Isidro, aprendimos el paso a paso para hacer repique de lechuga correctamente.
Pero antes de pasar a la acción, queremos contarte un poco más sobre esta etapa clave a la hora de cuidar las plantas.
¿Qué es el repique y por qué es tan importante?
El repique es una etapa intermedia entre la siembra y el trasplante definitivo. Básicamente, se trata de cambiar los plantines a un espacio más grande para que puedan fortalecerse antes de ir a la huerta. Si no lo hacés bien, las raíces pueden quedar débiles y la planta no prospera como debería.
Cómo hacer repique de lechuga correctamente
Para hacer el repique de lechuga, Maca nos contó que usan una mezcla bien balanceada de compost, tierra reciclada de otras macetas y perlita que ayuda con la aireación y retención de humedad. Si la mezcla está muy seca, hay que ir humedeciéndola a medida que la preparamos para que quede bien homogénea.
- Seleccionar los plantines: no todas las plantas crecen al mismo ritmo, así que elegimos las más grandes para pasarlas a macetas más amplias. en este caso, las lechugas son chicas y necesitan menos espacio, pero igual hay que darles un lugar adecuado.
- Preparar la maceta: llenamos la maceta con la mezcla de tierra hasta el borde. La tierra tiene que llegar bien alto para que la luz del sol no genere sombras sobre la planta, este es un dato clave que nos compartió Maca.
- Hacer un hueco profundo: es importante que el agujero sea lo suficientemente grande para que la raíz del plantín entre sin quedar apretada.
- Plantar con cuidado: ubicamos el plantín en el hueco y lo cubrimos con tierra suavemente, asegurándonos de que quede bien firme.
- Riego: podríamos regar cada plantín por separado, pero lo más práctico es esperar a que todos estén plantados y regar parejo toda la bandeja o maceta.
- Ubicación estratégica: una vez listo el repique, colocamos las macetas en un lugar específico donde puedan crecer protegidas antes de su trasplante definitivo a la huerta.