Hace algunos meses, cuando visitamos el vivero Marisel, aprendimos un montón de trucos de jardinería pero también charlamos sobre plantas.
En el recorrido, Ignacio Galeano nos contó sobre las plantas que atraen la abundancia y la buena suerte, según el Feng Shui. Y una de las más “podersas” es el famoso árbolito de jade.
A continuación te compartimos algunas curiosidades y su ficha botánica para que la conozcas un poco más y la tengas en cuenta a la hora de sumar a la energía positiva y a la decoración de tu casa.


Arbol de Jade (Crassula ovata)
El árbol de jade es una de las especies más usadas en el mundo de la decoración por varios motivos: el primero, porque es una planta súper fácil de cuidar y apta para principiantes. Y el segundo, y quizás el más relevante, por atraer la abundancia y la prosperidad en la cultura china, y en algunas prácticas del Feng Shui.
Crassula ovata, su nombre científico, es una planta originaria de las familias suculentas. Por ese motivo es que sus hojas seguro te resulten conocidas: son verdes, carnosas y tiene unos tallos gruesos que recuerdan a un arbolito (de ahí su nombre vulgar).



FICHA BOTÁNICA
Familia: Crassulaceae (Crasuláceas).
Origen: Sudáfrica.
Nombre científico: Crassula ovata.
Nombres comunes: Crásula, Jade, Árbol del Jade.
Características: Planta arbustiva con forma de pequeño arbolito, crasa, robusta y ramificada.
Característica principal: hojas imponentes de unos 3-7 cm, carnosas, obovadas, opuestas y enteras, de color verde, con filos rojizos en algunos casos. El tallo puede crecer y ser similar al de un arbolito.
Tamaño: puede alcanzar los 3 mts de altura pero es de crecimiento lento.
Floración: otoño-invierno. Las flores son regulares, pequeñas, con forma estrellada, de color rosa pálido, dispuestas en racimo.
Luz: ni pleno sol ni sombra total, esta planta prefiere un clima intermedio. Necesita bastante luz, pero nunca directa. Lo más conveniente es colocarla en interiores, ya que es ahí donde puede disfrutar de un clima intermedio. Se pued trasladar al exterior durante los meses de primavera.
Riego: moderados, cada 15 o 20 días.
Sustrato: drenado; predregoso o arenoso, pobre en nutrientes.
Fertilizante: no es necesario, de hacerlo se recomienda aplicar uno específico para suculentas y moderadamente.
Plagas y enfermedades: carece de parásitos, excepto las cochinillas de las raíces, que parece moho. Se recomienda revisar las raíces con frecuencia.
Poda: la mejor época del año para hacer la poda es durante la temporada de primavera o verano, aunque puede hacerse casi en cualquier momento. La forma correcta es retirando las ramas que han crecido con la ayuda de unas tijeras.


Fotos: Pinterest