Podríamos decir que las orquídeas tienen “mala fama”. Y aunque es cierto que necesitan ciertos cuidados específicos, muchas veces el problema no está en la planta sino en cómo se la manipula. Y uno de los momentos más sensibles, es justamente el trasplante.
Elegir bien el sustrato, cuidar el drenaje y entender cuándo conviene hacerlo puede marcar la diferencia entre una orquídea que se adapta bien y una que queda estresada durante meses.
Cuando visitamos el Vivero Marisel, su dueña, Marisel, nos mostró el paso a paso para hacer el trasplante correctamente y compartió de sus mejores tips para mantener la planta sana y estimular futuras floraciones. Porque sí: trasplantar una orquídea tiene técnica, pero también bastante observación.
Mirá el video con el paso a paso
Cómo transplantar orquídeas by Vivero Marisel
Uno de los primeros puntos que remarca Marisel es la importancia del drenaje. Para empezar el trasplante, recomienda colocar un poquito de piedra pómez. Eso ayuda a evitar el exceso de humedad en la base de la maceta, algo clave para las raíces de las orquídeas.
Después, si la maceta es muy alta, la experta recomienda un poquito de turba rubia.
Este armado inicial permite generar una estructura más aireada y estable para la planta.
En el video, Marisel muestra una orquídea trasplantada con chip, uno de los materiales más utilizados para este tipo de plantas por la aireación que genera alrededor de las raíces. Pero antes de usarlo, hace una aclaración importante: “Si se hace con chip, está bueno hervirlo o quemarlo en horno para esterilizar”.
Ese paso ayuda a reducir hongos, bacterias o posibles contaminaciones en el sustrato antes de incorporarlo a la maceta. Son tips clave, que no muchos saben, pero que hacen bastante diferencia en plantas sensibles como las orquídeas.
Qué hacer después del trasplante
Una vez terminado el trasplante, llega el momento del riego. Marisel recomienda hacerlo abundantemente después de pasar la planta a su nueva maceta. Ese primer riego ayuda a acomodar el sustrato y favorecer el contacto entre las raíces y el nuevo medio.
También aclara algo importante sobre el momento ideal para trasplantar. Y es que en el video realiza el proceso con una planta en flor, pero explica: “Lo ideal es no trasplantar con flor. Lo mejor es esperar a que termine la floración y recién ahí hacer el cambio de maceta”.
Otro de los temas que suele generar dudas si de orquídeas hablamos, es qué hacer con la vara floral después de la floración.
“Si cortamos la vara floral que ya terminó la floración, la cortamos en la base, nos va a dar dos varas florales después”, explica la experta en jardinería. “En cambio, si la vara no se corta y se deja tal como está, van a salir las otras dos flores de arriba, no van a salir desde la base”, agrega.
Por una cuestión estética, recomienda cortar la vara para estimular nuevas varas desde abajo y mantener una forma más armónica de la planta.
Trasplantar una orquídea no es complicado, pero sí requiere prestar atención a algunos detalles: buen drenaje, sustrato adecuado, raíces aireadas y paciencia con los tiempos de la planta.
Y ahí está quizás una de las claves más importantes. Las orquídeas tienen sus propios ritmos. Entenderlos y acompañarlos suele funcionar mucho mejor que intentar forzar resultados rápidos.

















