Siempre digo que llevarles estos jardines a la comunidad de De Raíz es la mejor manera de viajar juntos. En esta escala por Coronel Suárez, que grabamos en noviembre de 2025 con los canteros en su mejor momento, tuve el lujo de recorrer un jardín que es pura historia y evolución.
Nos recibió Marina Moscardi, la dueña de casa, y Pili, quien junto a su hermana Rosario Alberdi llevan adelante el estudio Rapa Paisajes. Juntas nos mostraron cómo un diseño puede reinventarse con los años sin perder su esencia.
La historia de este lote arranca hace más de 25 años. “Acá no había nada, solo un ranchito, unas plantas viejas y frutales”, recuerda Marina. Poco a poco, la casa se construyó y el parque fue tomando forma. En sus inicios, ella formó parte de un “Grupo Jardín” donde, asesorada por distintas paisajistas (entre ellas, nuestra querida Tita Bustillo), armaron la primera estructura del lugar. Pero el tiempo pasa, los gustos cambian y la dinámica familiar pide otras cosas.

Del verde monótono al estallido de color
Hace unos 15 años, el diseño de este jardín era monocromático. “Antes no me gustaban los colores, ponía todo blanco”, confiesa Marina riéndose. El parque estaba dominado por grandes paños de césped y algunas gramíneas, lo que a la vista resultaba un poco chato y requería muchísimo trabajo para mantener el pasto cortado y luchar contra la gramilla.
Ahí es donde entraron en acción las hermanas Alberdi el año pasado. El desafío era claro: cambiar esa monotonía por un espacio dinámico que invitara a recorrerlo. “La idea era ir haciendo un jardín de recorrido. Antes ella tenía todo verde y desde la ventana veía todo el jardín. Ahora, el jardín te invita, no ves todo de una vez”, nos explica Pili.
¿El punto de partida para este nuevo sector? Un accidente que terminó siendo una oportunidad. Un fuego quemó unos sauces viejos y dejó una zona completamente limpia. “Me quedó todo como paño blanco, una hoja en blanco”, asegura Marina.


Piedritas, curvas y flores
Para este nuevo diseño, el equipo optó por trabajar con canteros cubiertos de piedritas, algo que facilita el mantenimiento y ayuda muchísimo con el riego. Fueron armando curvas y conexiones para generar caminos reales.
Cuando les pregunté si había que tener “mano verde” para mantener esta cantidad de flores, Marina fue súper sincera: “No es difícil, es trabajo. Tenés que podar las salvias, las amapolas… vas aprendiendo a manejar cada planta y viendo su necesidad”.



En la galería usaron lirios color malbec (Iris germanica), azareros (Pittosporum tobira), dietes (Dietes bicolor), helleborus o eléboros (Helleborus), peonías (Paeonia) y rosas inglesas (Rosa)
Tras el incendio que afectó a este sector y del cual la casa logró salvarse por muy poco, se llevó a cabo una renovación integral. Se incorporaron un fogón, canteros de piedra y un gravel garden que enmarcan la vivienda, estableciendo nuevos recorridos que conectan el jardín con las áreas de servicio. Este renovado espacio cobró un protagonismo absoluto, realzando la arquitectura de la casa.









El cantero de la pileta: buscando contención
Otro sector que transformaron por completo fue el área de la pileta. Antes, todo el borde estaba rodeado de pasto y una línea recta de Calamagrostis. “Quería generar un espacio que me diera contención y me reparara un poco del viento”, explica la dueña.
El equipo de Rafa Paisajes extendió la terraza e instaló un cantero espectacular utilizando apenas seis especies que se repiten para dar estructura y que explotan en primavera y verano. “Pensamos en la paleta de colores. Hay Verónicas, Dianthus, Convolvulus, Panicum y sumamos el rosal Iceberg porque florece un montón. Y también pusimos Perovskia, que nos encanta cómo aparece ese lila etéreo”, detalla Pili.
Además, Marina se dio el gusto de reciclar una casita de madera, que pintó y restauró ella misma, y que hoy funciona como un “guarda tutti” camuflado en el jardín para esconder los sillones y las cosas de la pileta.
Este parque es la demostración de que los jardines no son estáticos. Así como cambian las modas, los jardines evolucionan con nosotros. Animarse a replantear un sector, sacar lo que ya no nos gusta o nos da trabajo de más, y volver a plantar de la mano de buenos profesionales, es parte de la magia de vivir conectados con la tierra.









La Paleta Botánica
“Pensamos cuidadosamente en la paleta cromática”, detalla Pili. En este diseño, la repetición de especies aporta orden, mientras que la variedad de texturas crea un ambiente etéreo:
- Verónicas (Veronica sp.)
- Dianthus (Dianthus caryophyllus)
- Convolvulus (Convolvulus cneorum)
- Panicum (Panicum virgatum)
- Rosal Iceberg (Rosa ‘Iceberg’) por su floración constante.
- Perovskia (Perovskia atriplicifolia), elegida por su particular tono lila.
En el sector del jardín de flores, la biodiversidad es total, destacándose:
- Stipa (Stipa tenuissima)
- Dalias (Dahlia sp.)
- Salvia greggii (Salvia greggii)
- Sedum (Sedum spectabile)
- Nepeta (Nepeta cataria)
- Gaura (Gaura lindheimeri)
- Amapolas (Papaver rhoeas)
- Zinnia (Zinnia elegans)
- Allium (Allium giganteum)
- Acanto (Acanthus mollis) como base estructural.
- Crespón (Lagerstroemia indica): se plantaron tres ejemplares detrás del fogonero para dar altura y sombra estival.
Recorrida exclusiva en De Raíz TV
















