La magia de llegar antes de abrir el telón
Llegar a Casa FOA un día antes de la inauguración oficial tiene una energía especial. Hay polvo, nervios, gente corriendo de acá para allá, pero sobre todo, se respira pura creatividad. Fui hasta el histórico Palacio Molina en Barracas, la ex fábrica Alpargatas, para encontrarme con el paisajista Tomás Nadares. Quería conocer de primera mano “Tramas del Tiempo”, su propuesta para el Espacio 08.
Bajo el concepto curatorial de este año, que es “Alquimia”, el desafío era transformar la materia y la memoria del lugar. Y la verdad, lo que hizo Tomás es un ejemplo perfecto de cómo intervenir un espacio sin pasarle por encima.
Habitar lo que ya existe
En vez de arrasar con todo y armar un paisaje desde cero, el proyecto reconoce al Palacio Molina como un edificio atravesado por el tiempo. La premisa de Nadares fue muy clara: “habitar lo existente”.
Tomó las huellas del lugar, la arquitectura industrial pesada y las plantas que ya estaban ahí como punto de partida. En la charla, me lo definió perfecto: “La vegetación existente se preserva como memoria viva del edificio y se convierte en protagonista de un paisaje que recupera el vínculo entre lo construido y lo natural”.

Cinco acciones para armar la trama
¿Cómo se logra transformar un espacio industrial en un paisaje que te invita a quedarte? Tomás basó su estrategia en cinco acciones muy precisas: conservar, recorrer, enmarcar, reflejar y habitar.
El espacio está construido por capas que se superponen. Sumó recorridos, plataformas y sumó el agua como un elemento clave para bajar un cambio y contemplar. Así se arma esta “trama”, donde cada elemento (la arquitectura vieja, las plantas, las texturas y la luz) conserva su identidad, pero cobra un sentido nuevo al convivir con el resto.

Diseño que se funde con el paisaje
Algo que me llamó mucho la atención es cómo se integró el mobiliario outdoor. Tidelli es el sponsor principal del espacio y aportó un diseño brasileño que calza justo.
No son muebles puestos porque sí; la famosa cuerda trenzada que caracteriza a la marca dialoga directo con esta idea de trama que atraviesa el jardín. El objetivo estuvo clarísimo: lograr que el mobiliario “no sea un objeto aislado, sino parte de una experiencia integral”.
Un esfuerzo en equipo
Como siempre decimos, un proyecto de esta escala nunca se hace solo. Hay un equipo enorme atrás aportando conocimientos y materialidades. Desde los sustratos de TerraFertil hasta las plantas del Vivero Las Abejas, pasando por la iluminación de Romina Teplitzky y Vonderk, las esculturas de Carola Zech, y el estanque de Elevate Jardín. Todo esto bancado también por sponsors oficiales de Casa FOA como Alba, Patagonia Flooring y Nanda.
Si te das una vuelta por Casa FOA 2026, hacete un favor y pasá por el Espacio 08. Es una lección de cómo mirar para atrás para proyectar hacia adelante. Tenés tiempo hasta el 1 de noviembre (Av. Regimiento de Patricios 1053, todos los días de 12 a 20 h, y los viernes hasta las 23 h).
















