Cuando pienso en tecnologías del agro que podrían tener una vuelta interesante en jardinería, esta me llamó la atención. Porque muchas veces tenemos plantas en macetas, canteros o espacios pequeños y terminamos haciendo todo a mano: regar por un lado, fertilizar por otro y tratar de calcular cuánto necesita cada planta.
Agritec Global es una empresa argentina que trabaja desde 2007 en el desarrollo y producción de fertilizantes líquidos para el sector agropecuario. La empresa tiene su planta productiva en Venado Tuerto, Santa Fe, y desarrolla soluciones vinculadas con la nutrición de cultivos y la aplicación eficiente de nutrientes.
Ahora aparece una propuesta que lleva esa lógica a una escala mucho más pequeña: un sistema de riego por goteo con fertilización integrada, pensado para entregar agua y nutrientes directamente en el sustrato.
¿Qué es el fertirriego?
El nombre parece complicado, pero la idea es bastante sencilla. El fertirriego consiste en incorporar los nutrientes al agua de riego para que lleguen de manera localizada a la zona donde están las raíces. En este caso, el sistema tiene un depósito donde se prepara la solución, un gotero que regula la salida del agua y una estaca que permite colocarlo en el sustrato.
La propuesta busca que el agua y los nutrientes lleguen de manera gradual, en lugar de hacer un riego abundante y aplicar el fertilizante de manera independiente. Para quienes tenemos plantas en macetas, esto puede resultar especialmente práctico.


Un pequeño sistema para las plantas
El dispositivo se coloca directamente en la maceta o en el sustrato.
La estaca se ubica aproximadamente a mitad de camino entre el tallo de la planta y el borde de la maceta. La recomendación es no ponerla pegada al tallo, ya que una concentración elevada de sales en esa zona podría provocar daños.
El gotero permite regular la frecuencia de caída. La indicación inicial del fabricante es comenzar con aproximadamente dos gotas cada diez segundos y después ir disminuyendo la frecuencia hasta encontrar el ritmo adecuado para cada situación.
Y acá está una de las claves: no todas las plantas, macetas ni condiciones de cultivo necesitan la misma cantidad de agua.
Por eso, más que instalarlo y olvidarse, hay que observar.
¿Y cómo se incorpora el fertilizante?
El sistema utiliza un pote con pico dosificador de fertilizante Gota Fertil, de Agritec Global.
Según las indicaciones de uso que acompañan al producto, se corta el pico del pote y se utiliza su graduación para incorporar 0,5 cm de producto dentro del depósito. Después se completa con agua, preferentemente no clorada.
La recomendación es realizar esta preparación una vez por mes y tener cuidado de no sobrefertilizar.
Esto también me parece importante para quienes recién empiezan a usar fertilizantes: más no significa mejor. Las plantas necesitan nutrientes, pero una concentración excesiva puede generar problemas en las raíces.
Una tecnología del agro que encuentra otro lugar
Agritec Global nació vinculada al agro y su foco principal continúa siendo la nutrición de cultivos y suelos. De hecho, la empresa trabaja con fertilizantes líquidos y sistemas de aplicación precisa para agricultura.
Lo interesante de esta propuesta es justamente el cambio de escala.
La misma lógica de aplicar agua y nutrientes de manera localizada puede resultar útil en jardines, terrazas, balcones, macetas o sectores donde queremos tener un mayor control sobre el riego.
Además, si necesitamos que el sistema funcione durante más tiempo, el depósito original puede reemplazarse por otro de mayor volumen, según las indicaciones del producto.
¿Para quién puede ser útil?
Yo lo veo especialmente interesante para quienes tienen muchas macetas y quieren ordenar un poco la tarea de riego y fertilización.
También puede servir para plantas que necesitan un aporte más regular de agua, para jardines pequeños o para quienes se van algunos días y quieren dejar armado un sistema de riego más controlado.
La clave, como siempre en jardinería, está en adaptar el sistema a cada planta y no al revés.
Porque un cactus, una herbácea de flor, un arbusto o una planta tropical no tienen las mismas necesidades de agua ni de nutrientes.
Y justamente ahí está lo interesante de este tipo de tecnología: no se trata solamente de automatizar el riego, sino de pensar cómo podemos hacer un uso más preciso de los recursos que necesita cada planta.
De la tecnología pensada para los grandes cultivos a una maceta en el jardín. A veces las ideas más interesantes también aparecen cuando una herramienta cambia de escala.
















