De aroma inconfundible y follaje siempre verde, el romero es una de las plantas aromáticas más apreciadas en huertas y jardines. Entre sus distintas variedades, existe una que llama especialmente la atención por su porte y forma de crecimiento. Se trata del romero italiano, también conocido como romero péndulo.
En uno de sus recorridos por la huerta, Guillermo Schnitman, más conocido como Viejo Farmer, nos muestra un ejemplar de esta variedad y destaca una de sus principales características. A diferencia del romero tradicional, crece formando una estructura amplia y colgante que, con los años, puede transformarse en un verdadero matorral aromático.
Una planta aromática con porte cascada
El romero italiano corresponde a una variedad rastrera o péndula del romero común. Sus ramas largas y arqueadas crecen hacia los costados y luego caen, creando un efecto cascada muy valorado en jardinería.
Esta característica lo convierte en una excelente opción para bordes elevados, macetas colgantes, muros, canteros o espacios donde se busque cubrir superficie con una planta resistente y de bajo mantenimiento.
Con el paso del tiempo puede alcanzar más de un metro de diámetro, formando una masa vegetal densa que aporta volumen, textura y estructura al jardín durante todo el año.

Ficha botánica
Nombre científico: Salvia rosmarinus ‘Prostratus’ (antes Rosmarinus officinalis ‘Prostratus’)
Nombre común: Romero italiano, romero péndulo, romero rastrero
Familia: Lamiaceae
Origen: Región mediterránea
Tipo de planta: Arbusto aromático perenne
Altura: Entre 30 y 60 centímetros
Ancho: Puede superar 1,5 metros de extensión
Floración: Desde fines del invierno hasta la primavera, aunque puede repetir floraciones durante el año
Color de las flores: Azul violáceo, lila o celeste
Una aliada para los polinizadores
Además de su valor ornamental y culinario, el romero es una especie muy apreciada por abejas, mariposas y otros insectos polinizadores.
Sus flores producen néctar durante buena parte del año y constituyen una importante fuente de alimento para la fauna benéfica del jardín.
Por este motivo suele incorporarse en huertas agroecológicas y jardines biodiversos, donde ayuda a atraer insectos que contribuyen al equilibrio natural del ecosistema.

Cómo cuidarlo
El romero italiano es una planta muy resistente y fácil de cultivar. Necesita una ubicación soleada y se adapta mejor a suelos livianos y con buen drenaje, ya que no tolera el exceso de humedad. Una vez establecido, puede soportar períodos de sequía sin mayores inconvenientes, por lo que los riegos deben ser moderados.
Para mantener una forma compacta y estimular nuevos brotes, conviene realizar podas ligeras después de la floración o aprovechar las cosechas periódicas de ramas para uso culinario. Con pocos cuidados, esta aromática puede acompañar la huerta durante muchos años conservando su vigor y atractivo ornamental.
Mucho más que una aromática
En la huerta, el romero cumple diversas funciones. Su follaje persistente aporta cobertura durante todo el año, sus flores atraen polinizadores y su aroma intenso contribuye a generar diversidad biológica alrededor de los cultivos.
Además, sus hojas son ampliamente utilizadas para condimentar carnes, vegetales, panes y aceites aromatizados.
Resistente, decorativo y fácil de cultivar, el romero italiano demuestra que una simple aromática puede transformarse en una de las plantas más versátiles del jardín.



















